El fuego se apaga, el daño a la salud no

Los incendios son más que una emergencia ecológica: son una emergencia sanitaria

Radar Clima

LO QUE TIENES QUE SABER

  • Los incendios suponen un peligro para la salud incluso después de que se apaguen las llamas. El humo es el factor de riesgo más importante, sobre todo las partículas finas (PM2.5), que penetran en los pulmones y el torrente sanguíneo de las personas que las respiran. La Sociedad Española de Epidemiología relaciona el humo con crisis asmáticas, EPOC, e infecciones respiratorias, así como con efectos menos visibles: infartos, insuficiencia cardiaca e ictus. El informe Lancet Countdown 2025 asocia unas 154.000 muertes prematuras en 2024 al humo de los incendios forestales, cifra que se multiplica por 10 si se consideran también quemas controladas y otros fuegos. Otro estudio, a cargo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), concluyó que las partículas finas (PM2.5) procedentes de los incendios son más peligrosas que las que proceden de otras fuentes, y que su mortalidad está severamente infravalorada
  • Los registros de datos de incendios son muy limitados en algunas zonas, y las actividades humanas como la gestión de bosques y los focos de ignición hacen que la atribución de incendios al cambio climático sea una de las más difíciles de hacer. La guia para periodistas de World Weather Attribution, disponible en español, puede ayudarte a hacer esa conexión.
  • Los impactos del humo no afectan a todos por igual: las personas más expuestas son los niños y niñas, las personas mayores, las mujeres embarazadas y quienes ya viven con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. También pesa la desigualdad: quien no puede encerrarse en casa o comprar un purificador de aire está más expuesto. En ocasiones, estas víctimas están muy lejos de las llamas: En 2024 la humareda de los incendios de Bolivia y Brasil cubrió buena parte de Argentina, llegando incluso a Buenos Aires, y en 2026, más de 100 millones de personas en Estados Unidos se han visto afectadas por los incendios de Canadá. 
  • Se suma, además, la salud mental: evacuaciones, pérdidas e incertidumbre disparan la ansiedad, la depresión y el estrés postraumático (este tema lo tratamos en profundidad en nuestra edición sobre clima y salud mental). La salud se puede ver afectada de forma crónica. La exposición repetida eleva el riesgo de muerte años después de que el aire se aclare. También se ha relacionado con riesgo de partos prematuros, aunque la evidencia aún es desigual entre estudios.
  • Reducir la exposición, usar mascarillas N95 o FFP2 y usar recursos como filtros caseros o sellar rendijas es importante, y podemos cubrir esas soluciones como periodismo de servicio público. No obstante, las soluciones cruciales se encuentran a nivel político y comunitario: alertas de calidad del aire, refugios de aire limpio, ayudas para grupos vulnerables o subvenciones a la compra de sensores de bajo costo son claves en la adaptación. Y en la mitigación, como es habitual, el periodismo debe conectar estos desastres y riesgos con el uso de combustibles fósiles y otras fuentes de gases de efecto invernadero.
  • El humo no es el único tóxico que hay que cubrir. En incendios que arrasan zonas habitadas, la ceniza puede concentrar plomo, amianto y otros metales que persisten en suelos y viviendas incluso tras la limpieza. El benceno y otros compuestos pueden contaminar el agua potable durante meses. A veces, el momento de mayor riesgo para la salud es el regreso a casa.

Existen estudios de atribución para algunos eventos, pero recuerda: aunque no los tengas disponibles en tu caso, el calentamiento crea condiciones más secas y calurosas, lo que en general favorece estos desastres. Con temporadas de incendios cada vez más largas, más personas están expuestas al humo, y puedes preguntarte quién lo respiró y a qué distancia. ¿Aumentaron los ingresos en urgencias por asma o problemas cardiacos? ¿Se avisó a grupos vulnerables? ¿Se analizaron el agua y el suelo antes de dejar volver a la gente a sus casas? 


HISTORIAS PARA INSPIRARTE


RECURSOS PARA PERIODISTAS

  • Cómo cubrir incendios forestales. Radar Clima #11, Covering Climate Now.
  • Existen índices globales de calidad del aire con buena cobertura de América Latina, como IQAir, AQICN o WAQI.
  • La NASA ofrece de forma gratuita su mapa global FIRMS, que permite identificar y verificar incendios en tiempo real a través del análisis de focos de calor.
  • En Estados Unidos, la EPA ofrece AirNow, un sistema de monitoreo de fuego, humo y calidad del aire, disponible en español.
  • Aire Ciudadano es una red latinoamericana de sensores de calidad del aire comunitarios y de bajo costo.

VOCES EXPERTAS

  • Anna Alari, investigadora postdoctoral del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), especialista en el impacto del calor y la baja calidad del aire sobre la salud. Contacto a través de ISGlobal.
  • Sandra Hacon, bióloga e investigadora de la Escuela Nacional de Salud Pública de Brasil y la Fundación Oswaldo Cruz, especialista en salud, contaminación del aire y cambio climático.
  • Jeadran Malagón-Rojas, epidemiólogo, investigador asociado del Instituto Nacional de Salud de Colombia y fellow postdoctoral de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale. Especialista en el impacto sobre la salud de las partículas finas (PM2.5)

BONUS TRACK

  • The Climate Newsroom, el programa de formación de Covering Climate Now para periodistas de todas las áreas, ya está disponible en español para periodistas de América Central y el Caribe. Es gratuito y puedes informarte más e inscribirte aquí hasta el 18 de agosto. Si estás fuera de estas regiones, no te preocupes: seguiremos abriendo convocatorias con regularidad.
  • Climate Tracker LatAm está seleccionando a 40 periodistas para participar en un proceso de formación sobre la conexión entre la basura y el cambio climático. Basura Cero en América Latina es un nuevo programa para periodistas que quieran profundizar su cobertura sobre la estrategia “basura cero”, su relación con la acción climática y la justicia ambiental, y los desafíos que atraviesan la producción, el consumo y la gestión de materiales. El programa incluye la posibilidad de recibir financiación para producir un reportaje. Más información y postulaciones (hasta el 30 de agosto) aquí.

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